Don Alejo y dos pactos

Estos días la actualidad en el PP es la demoledora frase de María San Gil dirigida como un misil a la línea de flotación de Mariano Rajoy: “Ya no me fío de ti”.  Y por qué? Porque, presuntamente, el líder popular estaría traicionando en grado de pensamiento y pasapalabra a los principios. Unos principios que consisten en considerar enemigos a los nacionalistas vascos y catalanes, porque aunque Aznar se hubiera aliado con ellos para poder gobernar en su primera legislatura, los tiempos han cambiado, la tregua con ETA ha fracasado una y otra vez, y el lehendakari desafía al Estado con su plan soberanista y la convocatoria de un referéndum encubierto de autodeterminación.

En Canarias, el nacionalismo de ATI-CC   ha enarbolado sin enarbolar del todo el planteamiento independentista, tanto de manera directa -las siete estrellas verdes se han incluido en la bandera canaria prêt à porter  mientras otros justifican ese ’sentimiento’ por un presunto e invisible acoso del centralismo- como indirecta: multitud de declaraciones, entre ellas las de Paulino Rivero, de no pero sí y el silencio ante los delirios del famoso editorialista que quiere recuperar La Codorniz mediante el vituperio constante y paranoico a Gran Canaria. A  ello hay que sumar, para que salgan las cuentas,  la demenciada huida  hacia  adelante  de un Estado Libre  Asociado  contraconfederal con base en Taoro (La Orotava), que sustituya al euro por el Áfrico, donde los presidentes juren dándose golpes en el totiso con un hueso de los antepasados - así se recoge en el ‘borrador’ de la Constitución redactada por el ideólogo Antonio Cubillo-   y con una Gran Canaria a la que se le extirpe el Gran y viva como esclava del nuevo Imperio emergido en el paralelo 28.

Nadie sabe cómo, pero de todo esto se enteró el catalán Alejo Vidal Cuadras, eurodiputado del PP, fustigador de nacionalistas, que considera que José Manuel Soria nunca debió aliarse con Coalición Canaria sino que debió permitir que gobernase el PSOE. Unas palabras que se corresponden con la enmienda que ha presentado a la ‘ponencia política’ para el próximo Congreso del Partido Popular en Valencia. Para el asimismo vicepresidente del Parlamento europeo, las pruebas son las pruebas, y se debe considerar a CC un partido “completamente equivalente a CiU y PNV”.

La intromisión del catalán en la fenomenología archipielágica ha molestado al también eurodiputado del PP Fernando Fernández, tinerfeño, ex presidente del Gobierno regional en su karma ucedista, que considera una frivolidad las palabras de su correligionario. Para Fernández, su compañero “coge por los pelos la idea del Estado Libre Asociado”, una ocurrencia inicial que imputa al activo de su ex compañero suarista Lorenzo Olarte, y a ’segundas filas’ de ATI como el “amortizado” Miguel Zerolo.

Pero muchas veces lo que parece una frivolidad no lo es, ni lo que parece aislado es tan aislado. Un taxista del Puerto de la Cruz se quejaba el pasado martes de que gracias a una radio y a un periódico “dirigidos por un tonto de remate” que ha apostado por el independentismo y el odio “mi padre, que siempre fue una persona progresista y de izquierdas, ahora dice unas tonterías tremendas”. Día tras día, dicho sea con doble intención y mesurado sentido de la ironía, una estrategia de lavado de cerebro y constante intoxicación puede provocar resultados demoledores en un sector de la población con las defensas intelectuales o ideológicas bajas. Tampoco se puede decir que esta maniobra de chantaje al Estado y ganancia de pescadores en río revuelto  que desarrolla el populismo cantinflero sea cosa de cuatro actores secundarios. Un director general colocó la bandera  cubillista en su despacho oficial. El propio Paulino Rivero le dijo al Rey que estas cosas estaban provocadas por las actitudes de Zapatero. El alcalde de Santa Cruz y su entorno, así como un coro mediático de plañideras en busca de una licencia o un patrocinio,  no es calderilla que no cuente en el monedero.

Vidal Cuadras hace un planteamiento que antes que él han hecho varios dirigentes populares (y socialistas) en las Islas. Una ‘gran coalición’ entre el PSOE y el PP, aunque revista la forma de un apoyo parlamentario circunstancial al candidato más votado, sería una gran contribución a la democracia. Siempre se ha dicho que una excesiva duración en el poder subvierte los términos del ‘contrato social’ con los ciudadanos y los gobernantes acaban considerando las instituciones como una finca. Aznar tuvo la determinación  de poner fecha de caducidad a su presidencia: dos mandatos, ocho años. José Manuel Soria puede hacer una elemental comparación: CC y luego ATI-CC llevan tres legislaturas y media, camino de la cuarta y media.

ComentariosComentarios (2) sobre “Don Alejo y dos pactos”

  1. UsuarioFernando Naranjo Afonso

    El problema es que la banda socialista, antes de las elecciones de Mayo del año pasado, ya tenía preparada la moción de censura en el Cabildo Insular de Gran Canaria al Partido Popular, si este no conseguía la mayoría absoluta, cosa que hicieron sin recato desde el mismo acto de toma de posesión del Presidente electo. Con estos indicios, ¿como nos podemos extrañar que si, los socialistas comandados por el Sr. López Aguilar, fueron incapaces de negociar con unos y otros la formación de Gobierno en Canarias, el Partido Popular, aceptara coaligar un gobierno con Coalición Canaria?. Si perdemos perspectiva, o sea, si dejamos que un árbol nos impida ver el bosque, seremos incapaces de hacer análisis correctos, como el que ha hecho Vidal Quadras para justificar su enmienda a la ponencia política elaborada por el Sr. Soria porque, simplemente, ha obviado cuestiones esenciales. Otra cosa es que presente enmiendas en base a futuro, sin tocar lo resuelto hace más de un año y sin mencionar casos como Baleares, Navarra, Galicia, Cataluña, etc. Y Vd., señor mio, debería mencionar algunos extremos más en sus opiniones, para evitar la confusión en los lectores y Vd. mismo quedar como un “periodista independiente”, o de un “medio independiente”. Una opinión sesgada es una falacia, ¡vamos, creo yo!

  2. UsuarioGregorio

    Enhorabuena, muy brillante artículo. Es hora de que el PP aclare las ideas en el Congreso venidero y al menos exija del Sr. Rivero que no presida el Ejecutivo Regional, pues el discurso nacionalista tiene un carácter peligrosísimo para quienes deseamos una convivencia pacífica entre los canarios. Una de dos, o el PP a través del Sr. Soria Preside el Ejecutivo tras el Congreso de su Partido quedando CC con Consejerías residuales o de poco Presupuesto o gobierna el PSOE en minoría. No cabe seguir más tiempo con este discurso soberanista que no va a parar por mucho que el Sr. Rivero haga apelaciones vacías a la Constitución Española, gracias a la cual puede decir los disparates que hemos oído y sembrar en Tenerife las semillas de una discordia que han proliferado sin que nadie les haya puesto más que abono dentro de su Coalición. Llamar “niña bonita” a una representante política como si fuese un objeto decorativo fija los límites del respeto a las personas y sus opciones políticas por lo que es tiempo que se diga en Canarias ¡Basta Ya! a CC.

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