La verdadera indecencia
Las grandes organizaciones humanitarias llevan meses alertando del peligro de que la crisis mundial de alimentos golpee hasta el exterminio a comunidades de millones de personas en países africanos como Etiopía.
Pero las fotos de niños famélicos y miradas perdidas acunados por madres anoréxicas que se sientan a esperar la muerte apenas logran hacerse un hueco en las páginas de los periódicos, que no tienen reparo sin embargo en catapultar hacia el estrellato a actrices que se pasean sin bragas sobre la alfombra roja de Cannes y derrochan inteligencia y talento en el momento justo de aventar sus faldas ante los flashes de ávidos fotógrafos.
Las madres y los niños etíopes son los desheredados incluso en el universo mediático. Su calvario cotidiano hasta el óbito por hambre es incapaz de competir en ningún ranking con las muertes de otros etíopes golpeados o quemados con saña más al Sur.
Allí, en Sudáfrica, la tierra de los diamantes, sus maridos inmigrantes son golpeados o quemados salvajemente hasta la muerte por otros de su misma raza, en una demostración diabólica de racismo económico que impele a negros con suerte a intentar exterminar a otros negros desarrapados que, en su huida hacia el Sur, se arraciman en chabolas miserables en busca de trabajo y pan.
La crisis mundial de alimentos y la escalada de precios de productos muy elementales convierte el hambre en una bomba de neutrones que devastará África y alentará aún más el éxodo hacia el Norte y hacia el Sur. Lo llaman el tsunami silencioso, pero incluso esa pavorosa denominación ha pasado a formar parte de las tragedias olvidadas ante las pantallas de plasma.
Ni las madres etíopes ni sus niños escuálidos ni los maridos brutalmente asesinados con el collar de la muerte (un neumático cargado con gasolina que se cuelga del cuello del sentenciado a morir) le llegan a Berlusconi a la suela del zapato de la celebridad mundial. Y Europa toma nota mientras tanto, para ver hasta dónde cala la criminalización de inmigrantes que alienta Il Cavaliere al borde de un neofascismo.
En Canarias, tres vidas que ya no son se hundirán en el olvido tras una lápida sin nombre.
Comentarios (10) sobre “La verdadera indecencia”
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
No hace falta que viaje tan lejos, doña Teresa. No es necesario llegar hasta las minas sudafricanas, las sabanas etíopes o las selvas congoleñas. Ni siquiera hace falta ir a la “piccola” y colorida Italia. Sólo hay que asomarse al balcón. Sólo hay que darse un paseo por los alrededores de nuestra propia conciencia. Sólo hay que escuchar a nuestros congéneres más próximos cuando nos expresan su temor a ser invadidos por el inmigrante. Sólo tenemos que oír a nuestros gobernantes cuando consideran asfixiante e inabordable la manutención de cuatro desgraciados que no tienen nada en la vida. Sólo tenemos que leer en la prensa las calamidades que, como alguno nos advierte, se nos avecinan tras la llegada de estos moros, chinos, negros, indios o sudacas. Sólo tenemos que ver como se extiende la conciencia colectiva de que nuestra sanidad o nuestra educación van a ser socavadas por estos indeseables que vienen a delinquir, a traficar con drogas y a estropear la estética de nuestras inmaculadas calles, antaño tan blancas y solariegas.
Y es que hemos olvidado nuestra propia condición, doña Teresa. Hemos olvidado que otrora fuimos esos chinos, y esos negros, y esos sudacas. Fuimos los que salimos de aquí arrastrando bajo nuestros pies la misma miseria y desgracia. Porque la miseria y la desgracia del emigrante siempre es la misma.
Doña Teresa, todos tenemos un “Cavaliere” dentro. Y la forma más eficaz de desatarlo es llenando el estómago, pero no sólo de comida, sino de móviles, de monovolúmenes, de megapíxeles o de semanas blancas en el Pirineo. Es entonces cuando empieza a ser desagradable, y hasta insoportable, la visión y el hedor del desalmado. Se vuelve entonces necesario tomar medidas. Ya no basta con repatriarlos, porque vuelven. Hay que criminalizarlos, encarcelarlos y apartarlos del primer mundo. Al fin y al cabo han cometido el delito de ser parias.
La historia es cíclica, doña Teresa. Sin ánimo de profetizar, los modelos sociales y económicos basados en la explotación de los semejantes han sucumbido tarde o temprano, arrastrados por su arrogancia. Y el nuestro no ha de ser diferente. Quizá tendremos que ir a naufragar de nuevo a las costas moras, negras y sudacas para suplicarles lo que ahora les negamos.
Y todo empezará de nuevo.
Saludos
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
¿Porqué los medios de comunicación están utilizando la palabra racismo en las noticias referentes a los últimos conflictos de Sudáfrica? ¿Será porque los implicados, aunque sea de ambas partes, son negros? ¿No sería más adecuado utilizar el término xenofobia?.
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
Teresa que te puedo decir, como siempre demostrando tu gran sensibilidad en contra de todas las injusticias y muy particularmente con el drama de la inmigración. Quienes vivimos y nos identificamos con el MAYO DEL 68, seguimos teniendo si cabe más motivos para luchar por una sociedad más justa. Los partidos políticos de “izquierda” se han burocratizado (los de derecha utilizan mezquinamente este drama para obtener réditos electorales) y plantean como el mio PSOE, (el menos malo) en este próximo congreso federal destinar, el gobierno el 0,7 por ciento de sus presupuestos en el transcurso de la legislatura como “ayuda al desarrollo”, sabiendo que esa cantidad aprobada hace mucho tiempo por la ONU, ha quedado manifiestamente desfazada y que gastamos superfluamente . La resolución congresual debería contemplar la actualización de esa cantidad y que se haga extensiva a todas las instituciones gobernadas por el Partido Socialista. En fin Teresa, este tema daría para mucho más, solo darte mi enhorabuena e instarte a que continúes con tu coherencia de siempre. Saludos Antonio Aguado
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
FELICITACIONES TERESA, has tratado el tema más duro y dificil del que somos permanentes testigos, el drama de la inmigración y lo has hecho en un breve pero completo análisis del problema. El “ambre” y las frustración de no encontrarle salida se agrava a un lado de la frontera; mientras que al otro lado la abundancia lleva a unos del hastío a la extravagancia, trasladando a los más desposeídos (los parados de Sudáfrica o de Europa) la carga de compartir sus miserias. Tenemos una grave crisis humanitaria a la que hemos de encontrar adecuado equilibrio.
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
Que nadie olvide que el “68″, aparte de aquello tan bonito que se cuenta ahora, también tuvo su primavera de Praga. Para los más jóvenes, o cegados por la “progresía”, les recuerdo que fue el aplastamiento de los tanques de Leonidas Breznev a los demócratas Checos. La “izquierda” ha hecho tanto daño al mundo como la derecha. O como dijo ni me acuerdo ahora quién: “La izquierda sólo lo es en la oposición; en el gobieron todo se hace derecha”.
Me llama la atención la fijación que tiene nuestra jefa por Berlusconi. Pero habrá de reconocer que algo está pasando en Italia para que este “caballero” vuelva al gobierno otra vez. Toda la operación de izquierda de Romano Prodi ha fracasado. ¿No sería necesario reflexionar sobre eso? A fin de cuentas, la manera de opinar del italiano ha sido siempre clara, no han votado los ciudadanos sobre engaños.
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
¿Fijación con Berlusconi, Sergio? Puede que me falle algo la memoria, pero no recuerdo haber hecho referencia alguna a este señor hasta hoy. Y no porque no dé motivos, el hombre…
Saludos.
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
Desde las independencias de los años sesenta en África, he seguido el acontecer de este nuestro continente.
Primero con grandes ilusiones y esperanzas, luego con confusión, incredulidad de lo que ocurría realmente, y he terminado con un enorme pesimismo y desencanto.
De aquellos elevados moviemientos de liberación y socialismo, se ha pasado a los hundimientos de terribles corrupciones, crueles egoismos y despotismos; al dominio absoluto de minúsculas élites nacionales más voraces y torpes que las coloniales, que, hay que reconocerlo, han hecho retroceder a todo un continente a un estado relativamente mucho peor que el que sufría en la época oscura del sometemiento a las metrópolis europeas.
Antes culpaba a los europeos de las desgracias de nuestra querida y ultrajada África, pero ahora, cada vez más, pienso que sus hijos, con sus tradiciones, filosofías, religiones, formas de actuar, individual y colectivamente, son los artífices de las condiciones en que viven y mueren.
Porque no es un país, ni dos, ni tres.
¿En qué nación de ésa tierra podemos fijar nuestra mirada para tener un modelo de esperanza para el continente y los pueblos que lo habitan? Suráfrica, pese a su espanto de inseguridad e injusticia social, parecía una luz que alumbraba un posible camino mejor, como antes lo fueron Costa de Marfil o Zimbawe, pero como ellas, también puede precipitarse en un abismo.
Doña Teresa, como siempre, está llena de buenas intenciones y de humanismo, la entiendo perfectamente, pero la realidad es la realidad, y esa no entiende de esas cosas tan elevadas que se esconden en el buen corazón de nuestra querida Teresita. Mejor aceptar la verdad, la realidad tal como es, aunque duela.
A la larga, beneficiará más a las víctimas que engañarnos y engañarlas con falsos culpables, inocentes y paraísos.
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
Creo recordar unos comentarios reincidentes respecto a Berlusconi, pero puede ser que como me paso el rato viendo blogs, me haya hecho un lío y le haya atribuido lo que no es suyo. Mil perdones.
De todas formas, pocos comentarios me parecen más acertados que los de Fuerteventura. La conclusión a la que llega es la que yo siempre he temido: Conseguida la “independencia canaria”, ¿adónde iremos? Ese es el quid de la cuestión, y expresado mil veces mejor que como yo lo dije: no hay un régimen bueno, un “comandante” sin mácula, ni (como sabemos aquí muy bien) “caudillos”, ni gaitas. No hay estado bueno, sino en la utopía. Saludos.
Lunes,26 de Mayo, 2008 -
Teresa, su artículo no aporta absolutamente nada. Usted, con su sueldo, su casa, su coche, etc etc etc… le da una especie de mala conciencia (entre comas) por lo que le ponen en la TV. Yo lo siento mucho y si de mi dependiese, haría lo que puedo, pero artículos como el suyo, cargados de emociones no me dicen nada. Yo no soy culpable de nada de lo que pasa.
Una gran ayuda es que los países pobres puedan vender sus materias primas en el primer mundo, pero para eso, hay que quitar las injustas protecciones a los productos agrícolas y las barreras arancelarias (las de los plátanos también, por supuesto). El libre mercado es lo que ayuda los países a crecer, por supuesto sin corrupción o tratando de luchar contra ella.
Por supuesto que la mayor parte de los lectores de este blog creen que la culpa es del Trío de las Azores (Aznar, Bush, Blair… eran cuatro, falta Durao Barroso de Portugal)…
Una ONG que tiene poco de OSíG: www.caritas.es
Viernes,30 de Mayo, 2008 -
Algunos datos de la gestión de servicios que la Iglesia realiza en nuestro país:
- 107 Hospitales y dispensarios, con más de 387.000 pacientes cada año
- 1.004 Centros asistenciales: 128 ambulatorios (cada año alrededor de 850.000 pacientes) y 876 dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA.
- 51.312 Camas hospitalarias, a las que se cambiaron diariamente las sábanas
- 365 Centros de reeducación social de prostitutas, presidiarios y toxicómanos (53.140 personas)
- 937 orfanatos (10.835 niños abandonados)
- 305 Consultorios familiares, 619 centros de día y comedores para indigentes (315), etc. Más de 57.000 ancianos y discapacitados son atendidos en sus centros de acogida, además de 1.500 enfermos de sida, y también atendidos, según Cáritas, más de 300.000 sin techo y de 114.000 inmigrantes.
- la educación de más de 2 millones de españoles.
Uno no es creyente, pero ante estos datos sólo puedo descubrirme. No se incluyen otros servicios que son puramente para creyentes, como bautizos, matrimonios, comuniones….
¿Cuánto nos costaría a los españoles el mantenimiento de estos servicios? porque lo que es claro es que se dispensan, luego existe demanda, luego alguien deberá siempre afrontar esa demanda. Algunas cifras hablan de más de 30 mil millones de euros.
Como dice ¿Y a mi que?, seguro que la culpa es del Trío de Las Azores.
Una solución para acabar con el hambre podría ser que dejásemos de cultivar la tierra en Europa, que nuestros agricultores se reconvirtiesen, y que sean los países pobres los que nos suministren los productos agrícolas, que se dediquen ellos al agro. Habría que elegir entre dejar sin trabajo a los agricultores españoles o franceses o ingleses y evitar que el hambre acabe con la vida de cientos de miles………¡pues preferimos que se mueran! es duro pero es así. ¿Qué creen que eligiría Francia, con un sector agrícola bestial -de hecho se lleva la mayor parte de las ayudas europeas para ese sector- dejar que se muera la gente de hambre o afrontar problemas y seguro que revueltas internas por lo que supondría la medida de reconvertir a sus agricultores? Entre ellos y nosotros…siempre nosotros…..da igual que ellos, se estén muriendo.
El ser humano es egoísta por naturaleza, por eso me sorprenden los números de la Iglesia
Saludos