ANATOMIA DE UN DILEMA

37 Adiós a (casi) todo eso

UsuarioViernes, 12 de Julio, 1991

Se limitó a leer el Programa de Gobierno. Eso fue todo. Apenas una introducción de dos folios y un epílogo para recordarse a sí mismo en el discurso de investidura del año 83, cuando aseguró que “Canarias es posible”. Tenía que repetirlo. Tenía que hacerlo para contestar de alguna manera al griterío de Las Palmas: “sepan, Señorías, que jamás monopolizaré la defensa de una isla, e igualmente rechazaré toda sospecha de desprecio o agresión a cualquier otra”. Ese era todo el mensaje personal encerrado en la tediosa lectura del programa del Pacto de Hormigón presentado ocho días antes a los medios de comunicación.


36 Saavedra en la jaula de oro

UsuarioJueves, 11 de Julio, 1991

Comenzó siendo el viejo y típico run-run de las redacciones: Mauricio y el CDS habían invitado al PP a sumarse a una operación para hacerle la pirula al PSOE en el Ayuntamiento de Las Palmas y el Cabildo grancanario. Del run-run se pasó de forma casi imperceptible a las declaraciones públicas de Mauricio, y un día, inesperadamente, el documento del pacto para Salvar Gran Canaria comenzó a ser escupido por los faxes. Mauricio lo había hecho. Planeando sobre el cabreo generalizado en la isla por el acuerdo entre el PSOE y las AIC, y moviéndose en el tramo corto, había logrado meter en un mismo saco a populares, centristas y comunistas. El pacto tripartito del CDS, ICAN y el PP, convertía al poeta Lezcano en candidato alternativo a Carmelo Artiles para el Cabildo, y establecía una singular distribución de poder en el Ayuntamiento de Las Palmas, con alcaldes rotatorios.


35 Nacionalismo de bolsillo

UsuarioMiércoles, 10 de Julio, 1991

Fue una semana endemoniada. Pero no lo pareció: después de más de un mes de locura y disparate, las negociaciones entre el PSOE y las AIC avanzaron sin problemas con un calendario preciso y una disciplina castrense. La Agrupación Herreña de los Padrones no se molestó siquiera en participar en las negociaciones. Se limitó a pedir un par de cambios en el organigrama del Gobierno y la atribución de proponer al Consejero de Turismo: se trataba de reproducir la misma finta que habían planteado en el acuerdo de centroderecha. El consejero propuesto por ellos sería Miguel Zerolo, un hombre de las AIC. Y se sabía desde el primer momento, pero a Padrón le venía muy bien mantener el tipo ante su gente y ante la opinión pública de las islas con el camelo de la Consejería que supuestamente había logrado arrancar en las negociaciones.


34 Un pacto de caballeros

UsuarioMartes, 9 de Julio, 1991

Olarte fue quizá el primero en darse cuenta de lo sucedido. Pero no fue el único: tras la elección de Victoriano Ríos, y a medida que se iban produciendo las votaciones de los restantes miembros de la mesa, las personas presentes en el salón de sesiones del Parlamento de Canarias comenzaron a percibir que algo fundamental había cambiado en el paisaje del pleno. La satisfacción evidente de los socialistas, el acento triste y apesadumbrado de las gentes del CDS, la actitud esquiva de los hombres de las AIC… pero sobre todo, por encima de cualquier otro detalle, el aspecto que ofrecían los dos perdedores menores de aquél día, José Carlos Mauricio y Fernando Fernández.


33 El Pleno del infarto

UsuarioDomingo, 7 de Julio, 1991

Rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr: a las ocho en punto de la mañana, comenzó a sonar el despertador en la mesilla de noche de Manuel Hermoso. Tardó un rato en despertarse: la reunión con el gabinete de crisis de AIC había concluido a las cinco y veinte de la madrugada en el hotel Mencey. Después tuvo que conducir su coche hasta su casa de Vistabella, abrir la puerta, recorrer de puntillas el salón y los pasillos y meterse en la cama procurando no despertar a Asun, su mujer. Había tardado un buen rato en dormirse, y ahora, con el Rrrrrrrrrrrrrr todavía golpeándole los oídos, tenía la sensación de no haber logrado siquiera pegar ojo. Se levantó a duras penas y fue hasta el baño, intentando despejarse por el camino. No lo consiguió hasta que la alcachofa de la ducha lo empapó por completo.


32 La noche del crack

UsuarioSábado, 6 de Julio, 1991

24 de junio, San Juan. Allí estaban. En el Jardín Inglés del Alcázar de Sevilla, soportando cuarenta grados a la sombra, la mayoría de los alcaldes recién estrenados, y Felipe González y sus ministros, y también los presidentes de las comunidades autónomas, los toreros, las aristócratas, las gentes de la cultura, la información, el deporte, la empresa, la farándula, la ciencia y el trabajo. Todos reunidos para celebrar por primera vez en tierra andaluza la onomástica del rey Juan Carlos. Estaban todos menos Lorenzo Olarte. Olarte había decidido quedarse en casa para vigilar de cerca los movimientos de los suyos, de sus socios y de los contrarios. Demasiados movimientos para coordinarlos todos…


31 Papel mojado

UsuarioViernes, 5 de Julio, 1991

Desde las diez de la mañana de aquél domingo, 23 de junio, José María Martín Paredes esperó inútilmente la llegada de Jesús Morales al hotel Iberia. Los que sí aparecieron fueron los negociadores del Partido Popular, José Miguel Bravo y el senador Macías, bastante nerviosos por la ausencia de Jesús Morales. Fernando Fernández se había olido algo y no se molestó siquiera en acudir. Paredes y Fonfín Chacón consiguieron a duras penas convencer a los populares para que firmaran el documento. Después, a eso de las once y un par de minutos, el propio Paredes llamó por teléfono a Olarte a su residencia de Vistabella para pedirle una explicación por la incomparecencia del CDS.


30 Olarte en apuros

UsuarioJueves, 4 de Julio, 1991

Lo había explicado John Kenett Galbraith en su Teoría de la tecnoestructura: en las economías desarrolladas, el empresario tiende a controlar cada vez menos la dirección de su empresa, en beneficio de los altos ejecutivos”. Algo así le estaba ocurriendo a Lorenzo Olarte en su particular empresa política. Empeñado en no mojarse directamente en las negociaciones con el resto de las fuerzas políticas para aparecer intocado el día de su investidura como presidente, había delegado casi absolutamente el desarrollo de las negociaciones en Julio Bonis y Luis Hernández. Pero los aprendices de brujo intentaron superar al maestro.


29 Mauricio en el filo de la navaja

UsuarioMiércoles, 3 de Julio, 1991

Bien, bien, bien… había que imaginar la situación: José Carlos Mauricio, tras conocer la decisión de los majoreros de no apoyar un pacto con el PSOE, mirando fijamente a los ojos a sus tres interlocutores favoritos en el Consejo Político de ICAN, los majoreros Mesa, Barragán y Morales, intentando venderle una decisión mayoritaria que no compartían. Y mirando por el ojo de la nuca la sonrisa beatífica de Miguel Cabrera, representante del verdadero poder majorero, al que esa misma mañana ha acusado desde las páginas de la prensa de debatirse entre su corazón y su cartera. Bien, bien… vaya escena.


28 El ovillo majorero

UsuarioMartes, 2 de Julio, 1991

En principio, sólo tenían que haber estado los diecisiete miembros de la coordinadora insular, reunidos a últimas horas de esa noche del 19 al 20 de junio, en la sede social de Asamblea Majorera en Gran Tarajal. Pero había más gente. Herrera había decidido que la reunión fuera abierta a los afiliados para así “escuchar las opiniones de todos”. Al final, no sólo fueron las opiniones sino también los votos. Los votos de una aplastante mayoría, que se manifestó radicalmente en contra de cualquier pacto que significara apoyar al Partido Socialista. Los cristianos se quedaron solos.


27 Noviazgos y filtreos

UsuarioDomingo, 30 de Junio, 1991

Martes 18 de junio. Así estaba el patio: ICAN había vuelto a reunirse con el PSOE, tras cambiar levemente su comisión negociadora. Se habían encontrado nuevamente en el Hotel Sansofé de Las Palmas, el PSOE había puesto por escrito en el tapete la Vicepresidencia, la Consejería de la Presidencia (sin el departamento de Justicia), la de Turismo y Transportes, la de Sanidad y Trabajo para los herreños y la de Obras Públicas para los majoreros. Mejor oferta imposible. ICAN dijo que sí, por supuesto, pendiente nada más que de confirmación por el Consejo Político que habría de celebrarse el viernes. Asamblea Majorera, según garantizó Mauricio a los medios de comunicación, sería respetuosa con la decisión mayoritaria de ICAN.


26 ¿Quién teme a Fernando Fernández?

UsuarioSábado, 29 de Junio, 1991

En la barra del bar del Hotel Mencey estaba Leopoldo Cólogan, presidente de ASAGA, pidiendo unos güisquises para unos colegas de la federación de agricultores que venían de celebrar en grupo la integración comunitaria. Era la tarde noche del lunes 17 de mayo, y Cólogan podía estar más que satisfecho: después de casi seis años de batalla, el objetivo que se había marcado al hacerse cargo de ASAGA se había cumplido precisamente unas horas antes, cuando el Comité de Representantes Permanentes de la Comisión Europea, reunido en Bruselas, había acordado la plena integración de Canarias en la Comunidad. Cólogan, quizá por primera vez en años con una copas de más, festejaba el momento más esperado: “Esto ha salido cojonudo”, le decía a un amigo. Y añadía: “Para bordarlo sólo faltaría que el PSOE y las AIC se pusieran de acuerdo de una vez”.


25 La reunión más secreta

UsuarioViernes, 28 de Junio, 1991

Los trajo Martín Paredes. Los trajo a todos en el mismo avión desde el aeropuerto de Fuerteventura: el diputado Miguel Cabrera, el candidato a la alcaldía de Puerto del Rosario, y Domingo de León, enemigo declarado del reciclado al socialismo Eustaquio Santana, y José Juan Herrera, mandamás de la tropa, y Carlos González, el médico de Jandía, uno de los hombres claves de AM… Tomás Chocho, el otro diputado, no pudo asistir por estar de viaje. Allí estaban, sentados en torno a la mesa de reuniones del Consejo Político de ATI, frente por frente a Manuel Hermoso y a Lorenzo Olarte.
Esa era, sin duda, lejos de los micrófonos y los flases de los fotógrafos, un domingo 16 de junio, con los periodistas de día libre, la reunión clave. La segunda parte de la conjura necesaria para dejar fuera del poder regional al PSOE y capaz de convertir a los independientes de AIC y sus múltiples novios adheridos en un gran partido nacionalista. Una reunión destinada a agotar las dudas que pudieran existir y planificar una estrategia que obligara a ICAN a apartarse del PSOE.


24 Sangre y salsa: la tenaza popular

UsuarioJueves, 27 de Junio, 1991

El sábado, día 15 de junio, las gentes pudieron leer en los periódicos las resoluciones del Consejo Político de ICAN y del Comité de Federación del CDS. ICAN se pronunciaba unánimemente por impedir un gobierno de centroderecha en Canarias (era un pronunciamiento tan evidente que nadie lo había solicitado, excepto Mauricio a los majoreros), pero mantenía su indefinición sobre el pacto nacionalista, exigiendo al CDS que se aclarara de una vez por todas. La petición al CDS llegaba apenas unas horas tarde: el CDS se había aclarado precisamente escasos minutos después de que terminara la reunión de la izquierda. A regañadientes y con la boca pequeña, pero finalmente algo habían dicho en claro los centristas: algo así como París bien vale una misa. Paris era San Bernardo, y la misa era de requiem al acuerdo con el PSOE…


23 Función de vísperas

UsuarioMiércoles, 26 de Junio, 1991

El día 13 iba a ser el gran día: después de múltiples maniobras dilatorias, de reuniones pretendidamente secretas en las que aparecían periodistas y fotógrafos por todas partes, de encuentros hilvanados a golpe de teléfono, por fin el CDS y las AIC se reunían oficialmente con ICAN para comenzar a pasar revista a un proyecto de programa conjunto. En los días previos, las reuniones habían sido de tanteo: habían participado en ellas lo más granado de AIC y de ICAN, y se habían barajado ofertas y contraofertas, vetos a candidatos y promesas de amor eterno. Y ahora, a las doce de la mañana del día 13 de junio, por fin todos ellos alrededor de una mesa, para distribuirse la tarta que las cocinas del pacto acababan de servir.


22 Guerra de nervios

UsuarioMartes, 25 de Junio, 1991

Ganar tiempo a toda costa, vencer la guerra de los nervios: esa era la consigna. En los cuarteles generales de las AIC y del CDS se tenían indicios suficientes para creer que el Partido Popular y el PSOE se habían comprometido en un acuerdo de beligerancia para frenar las posibilidades del nacionalismo emergente. En los días anteriores habían circulado rumores y comentarios sobre instrucciones recibidas desde la ejecutiva nacional del Partido Popular, respaldando las tesis de un informe enviado por Bravo de Laguna a José María Aznar, en el que se definía como objetivo de la política de Pactos evitar a cualquier precio un Gobierno que permitiera la consolidación de un proyecto nacionalista en Canarias. A ese análisis, correcto desde el punto de vista de los partidos centralistas, se sumaba la certeza de que Fernando Fernández estaba dispuesto a utilizar todos los medios a su alcance para consumar su venganza personal contra Hermoso y Olarte, a la que había dedicado todo su tiempo desde la moción de confianza de noviembre de 1988.


21 Mareando la perdiz

UsuarioDomingo, 23 de Junio, 1991

Desde la certeza de que el Pacto de centroderecha era el más difícil y complejo, las gentes de AIC intentaron tensar la cuerda el mayor tiempo posible. Con el CDS entreteniendo al Partido Socialista, las AIC debían forzar un pronunciamiento del Partido Popular favorable a un acuerdo de centroderecha, que permitiría mantener la negociación con ICAN en igualdad de condiciones. Tanto Mauricio como Oswaldo Brito habían variado sutilmente sus iniciales posiciones de apoyo cerrado al acuerdo con el PSOE. La desconfianza de ICU y ACN para con sus socios majoreros y la entrada del CDS en las negociaciones con el PSOE habían convencido a los dirigentes de ICAN de la necesidad de resituarse en el complejísimo entramado de conversaciones y contactos entre las fuerzas políticas.


20 Los hilos del engaño

UsuarioSábado, 22 de Junio, 1991

Después de llamar a Hermoso y a sus otros potenciales socios, para ponerles al corriente de la entrevista de Julio Bonis con Saavedra, Olarte se fue con María Lecuona a La Laguna, a participar en un homenaje al obispo Iguacén, en su cincuenta aniversario como sacerdote. Fue en la tarde del viernes 7 de junio. A la salida de la catedral charló apenas unos minutos con Adán Martín, para tranquilizarle sobre el acuerdo PSOE-ICAN y su propia oferta al PSOE: “Déjalos que se lo crean. Se trata sólo de ganar tiempo y esto está hecho”. Y luego, como si no hubiera podido evitarlo: “Pero quiero el poder y libertad para desmontar el CDS a su tiempo y forma. Si no están de acuerdo, tres consejerías con el PSOE tampoco me vendrían mal…”. Lo dijo riéndose, medio en serio, medio en broma. Pero a Adán Martín no le hizo un pelo de gracia. Ni un pelo.


19 Se teje la trampa

UsuarioViernes, 21 de Junio, 1991

Ya entrada la madrugada del viernes 7, después de que Felipe Baeza y sus colegas abandonaran la reunión del Reina Isabel, Olarte siguió reunido en el restaurante La Parrilla con Julio Bonis y Luis Hernández, en plan gabinete de crisis. Bonis explicó nuevamente lo ocurrido en la reunión de las AIC y el CDS con ICAN, y cómo andaban las cosas con la candidatura de Hermoso, que a esas mismas horas comenzaba a ser escupida por las rotativas de los periódicos. Pero Julio Bonis centró la mayor parte de su intervención en un cuidadoso y pormenorizado estudio de los movimientos de José Carlos
Mauricio, el dirigente comunista por el que Bonis siente una auténtica obsesión personal.


18 Hotel Iberia, suite 1024

UsuarioJueves, 20 de Junio, 1991

Aquella tarde del jueves 5 de junio, nada más comenzar la reunión del Iberia entre las AIC, el CDS e ICAN, Francisco Ucelay planteó el nombre de Manuel Hermoso como candidato, sin que nadie en el CDS se molestara en llevarle la contraria. No habían acordado hacerlo así en la reunión anterior, pero cuando el nombre del alcalde saltó al ruedo, Julio Bonis se limitó a mirar al techo. El nombre de Hermoso despertó automáticamente las suspicacias de José Carlos Mauricio. Martín Paredes, para evitar que Mauricio pudiera sacar el asunto como elemento a valorar negativamente, se refirió él mismo al procesamiento de Hermoso: “El procesamiento no sólo no es un motivo para que Manolo no sea presidente, sino que lo es para que lo sea”, dijo.