Viernes, 11 de Diciembre, 2009

DESCODIFICADO
Contesté un largo cuestionario. Se trataba de elegir a los mejores del cine, la música, el teatro y la televisión de 2009, nacionales e internacionales. Cada paso que daba, cada elección, fue un sufrimiento: no conocía a nadie. Por fin apareció Ángela Molina, menos mal que pude votar a alguien con cierto conocimiento de causa, determinación y ganas, aunque el papel por el que estaba designada también lo desconocía. Rellené casillas al albur. En ocasiones, utilicé criterios fonéticos, nombres que sonaban mejor o peor al ser leídos en voz alta, por ejemplo, o gráficos, aquellos que presentaban una contundencia silábica capaz de impactar visualmente. Quedó una cosa apañada y ligera, supongo que acorde con las tendencias: guardé una copia para comprobar después mis intuiciones.











































