Sábado, 5 de Diciembre, 2009
CON HAIDAR NO SE JUEGA
La paciencia tiene un límite, pero Marruecos parece no saberlo. Esta cuerda ya no puede tensarse más, la tuerca no resiste otra vuelta. Este juego ha pasado a convertirse en un gravísimo problema internacional. El Sahara es la excusa. La realidad está en otros objetivos, en los intereses mutuos de los vecinos alejados a los que Cembrero dedicó uno de sus últimos trabajos. Un plato de la balanza está lleno de pateras. recursos minerales, frontera del islamismo radical, licencias de pesca, gas, concesiones de proyectos millonarios en carreteras, transportes, viviendas… El otro decide aranceles, controla personas y domina el comercio internacional. Estamos ante un gravísimo, complejo y tenso conflicto, probablemente el último estertor de la causa saharaui y la oportunidad para Marruecos de darle el golpe de gracia a un pueblo violado, invadido, sometido, engañado. Con Haidar no se juega. Ella no lo hace cuando dice preferir la muerte a resutar vencida. 20 días después de iniciar su huelga de hambre, cada vez son más los que se la creen. La burla de esta noche no tiene nombre. O sólo uno.


































