Enero de 2009

Obama en el poder

UsuarioLunes, 26 de Enero, 2009

Ver a Obama recorrer las calles a pie para celebrar con sus seguidores la nueva presidencia, o verlo realizar de nuevo el juramento por defecto de forma, es a todas todas una demostración del valor que tiene la escenificación del poder y sobre todo el manejo que se hace del mismo. Lejos queda el día en que España, y en especial EE UU, asombró al mundo al decidir Zapatero unilateralmente, pero con el compromiso por delante con sus votantes, la salida de la tropas de Irak.


Tras Óscar Domínguez

UsuarioJueves, 22 de Enero, 2009

La Comisión Audiovisual del Gobierno de Canarias se ha quedado encantada por el nuevo proyecto cinematográfico de Lucas Fernández y va y le suelta 204.212 euros de las arcas públicas para que la promesa se adentre nada más y nada menos que en la figura de Leonardo Da Vinci.  El dueño de la productora Plató del Atlántico está necesitado de plata, y tras alcanzar el estrellato  (de estrellarse)  con ’Oscar’, que deglutió 300.000 euros de la dichosa Comisión de Audiovisuales, vuelve de nuevo a la búsqueda de las grandes cotas del cine, a las que aspira como un endemoniado, aunque siempre entre negocio y negocio. ¿Qué tiene este tipo para llevarse el gato al agua? Yo no lo sé


Paisaje rotundo

UsuarioLunes, 19 de Enero, 2009

Mariano de Santa Ana y Orlando Franco acaban de sacar a la luz ‘Paisaje y esfera pública’, un libro que reúne el pensamiento de 124 autores de diferentes ámbitos profesionales y culturales sobre el territorio insular y el desgaste que sufre el mismo como consecuencia, entre otros factores, de la explotación turística y la creación de infraestructuras. Por primera vez en el Archipiélago aparece un esfuerzo respetable por poner en marcha un debate, más vale tarde que nunca, sobre cómo abordar el crecimiento sobre la geografía de Canarias. Pero no es la cuestión única: por primera vez queda patente la preocupación (yo diría que la alarma)  sobre la red de intereses malignos que se han fraguado en torno al paisaje. En un escenario tan colmatado de leyes supuestamente protectoras (aunque siempre con fugas) y de casos de presuntas irregularidades, también por primera vez un proyecto editorial colectivo se pregunta cómo ha sido el proceso y cuál ha sido el motor que ha empujado a los depredadores.  ‘Paisaje y esfera pública’, editada por el CAAM y el Colegio de Arquitectos de Canarias, se presenta mañana en el Centro de Arte de la calle de Los Balcones en un acto que, con toda seguridad, pondrá de manifiesto una atmósfera renovadora.


Cosas simples

UsuarioLunes, 19 de Enero, 2009

Saber cuáles son las cosas simples de la vida es una preocupación de nuestro tiempo. Una guía de comportamientos no necesitados de la exigencia de la reflexión nos podría dar de sí un papel en blanco: pocas decisiones pasan por el tamiz de la pereza mental, es decir, pocas de ellas no suponen un pequeño o gran calvario. Hace poco me decían: un gran placer es pasar el domingo en pijama en casa, con una película, los periódicos, la música y un libro, pero ahora la elección se ha complicado, pues no falta una llamada al móvil que te arranca, literalmente, de tal condición y te sitúa en el lugar no elegido. La conclusión  es que una previsión placentera deja de serlo para convertirse en agobiante, y por supuesto que  poco proclive para enmarcarla entre los actos que uno realiza por voluntad propia.  


El parado

UsuarioLunes, 12 de Enero, 2009

Crece igual que un espasmo el número de parados, que llega a los tres millones, una cifra jamás conocida en España. Es el reflejo sobre la realidad de la recesión económica, el salto de la crisis financiera a la crisis de las familias, y tendrá que rearmarse la política pública para lograr un nuevo tratamiento de apoyo social frente a la debacle, pues resurgirá con fuerza la impotencia, la amargura, la sensación de inutilidad, las calles y los bares llenos de pensamientos  oscuros, la marginación, la depresión, la descompensación en la autoestima…


El fin del mundo

UsuarioJueves, 8 de Enero, 2009

Observo no sin cierto escalofrío como soportes publicitarios móviles, en este caso guaguas de Barcelona, son aprovechados por los ateos para responder a la agitación evangelista, que lanza el eslogan “Dios si existe. Disfruta de la vida en Cristo”. La respuesta es: “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”. La controversia nos remite a la catatumbas sociales, a momentos de crisis colectiva en que cada uno quiere demostrar su verdad al mundo, y pone en circulación su imaginería para acojonar al personal, que como mínimo abandona las rebajas y mira un segundo hacia el Cielo. En todo caso, el pique entre evangelistas y ateos a la manera española me parece un poco líquido frente al origen de la pugna, una web cristiana del Reino Unido donde los machacantes sacaron a flotación perlas amenazantes del siguiente tenor: “Pasar la eternidad en el infierno y ardiendo en un lago de fuego”. Mi padre me contaba siempre que en la posguerra tardía, cuando el estreno en la Isla de ‘Arroz amargo’ con Silvana Mangano, tuvo que soportar a la salida del cine los improperios histéricos de la militancia de Acción Católica, que se lanzó a la calle desafiar tanta exposicion carnal, amén de introspección masturbatoria.


La mentira compulsiva

UsuarioMartes, 6 de Enero, 2009

Gaza no existe. Israel es el pueblo errante que cumple con su destino de encontrar la tierra prometida. La tragedia de los palestinos agota al mundo, y el mundo no tiene nada que decir ante las imágenes de una guerra real con sangre, cuerpos mutilados y hospitales atestados. La bomba mágica, buscada como el Santo Grial, es la que deja los cuerpos inmaculados, libres de secuelas.


La escritura

UsuarioLunes, 5 de Enero, 2009

La papelería estaba aún eterna bajo el chaflán resistente, siempre ahí, igual que una dura piedra que mantiene unido pese a las bocanadas de aire que nos sacuden. De la estantería asoman todavía los rutilantes dorados de las plumas que nadie quiso comprar, blindadas por unos estuches cuya tela ya manchea por el tiempo. Alguna vez le aparece un cliente que exige lo retro y se lleva un par de ellas, y el dueño lo mira de arriba a abajo, casi espantado por su suerte al vender uno de los objetos anacrónicos. A veces, en la oscuridad del fondo de la papelería teme ser fagocitado lentamente por tantas y tantas cosas que se niegan a desaparecer: en verdad es una relación bipolar. Las mira y se siente reconfortado, y otras las odia, casi dispuesto a montar un incendio que dé por finiquitada tal permanencia en su vida de comerciante.