Telma Ortiz
El debate está servido. Puede marcar un antes y un después en la prensa del corazón y además tiene unas dosis de morbo añadido. Telma Ortiz, hermana de la Princesa de Asturias, contra la prensa del corazón. Lean y opinen.
- ¿Debe ser considerada Telma Ortiz un personaje público por ser la hermana de la Princesa de Asturias?
- ¿Qué culpa tiene ella de que su hermana se haya casado con el Príncipe?
- ¿Acepta ella su condición de personaje público desde el momento en que acude con su marido a actos oficiales de la Casa Real?
- ¿Tiene derecho a que la prensa, la del corazón básicamente, no la siga para fotografiarla cuando se encuentra dentro de su vida privada?
- ¿Se puede prohibir con carácter general a los medios de comunicación “captar, publicar, distribuir, difundir, emitir o reproducir” cualquier tipo de imagen”
- ¿Se vulnera el derecho a la intimidad de Telma Ortiz y su marido cuando se le ‘roban’ imágenes para ser publicadas?
- ¿Se equivocó el abogado de la hermana de la princesa al no plantear la demanda por la vía de proteger el derecho a la intimidad?
- ¿Por qué planteó el abogado la demanda por la vía de la protección del derecho a la propia imagen?
- ¿Se equivocó la jueza al desestimar las medidas cautelares basando su resolución en que la hermana de la Princesa ya había permitido tomar imágenes de su vida privada con anterioridad y, por tanto, no corre ninguna prisa la resolución final?
- ¿No fue un exceso de la jueza imponer las costas de todas las partes a Telma Ortiz?
PD: Y ÉSTAS SON LAS PREGUNTAS MÁS IMPORTANTES:
- ¿Sabía la periodista en la encrucijada que metía a su familia cuando se casó con el Príncipe?
¿O se frotaron las manos en la familia Ortiz Rocasolano por el ‘braguetazo’ (con perdón) de la pequeña Leticia?
Comentarios (11) sobre “Telma Ortiz”
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 10:09
Desde luego que todas las preguntas planteadas aquí generan un amplio debate en lo que es, según he leído en los medios, un auto judicial sin precedentes. No cree usted, señor Guerra, que ya está bien de que la prensa del corazón atosigue a todo el mundo sin piedad. Desde luego que algún freno hay que poner a todo esto de la programación rosa que invade las televisiones cada día. Y a mí sin importarme lo más mínimo las andanzas del Pajares o los líos amorosos de la multimillonaria Paris Hilton. Saludos a todos y gracias por permitir la opinión libre en este espacio.
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 12:28
Comparto con usted, don Antonio Hernández, que hay que poner límites a la prensa del corazón, tan desconocida para mí. Ahora bien, el ‘caso Telma Ortiz’ admite muchos matices a este debate tan necesario. Lo que no se puede hacer es poner límites de antemano a la prensa en su trabajo diario. Pero como se puede observar en esta entrada del blog, creo que hay muchas preguntas que respondes. Saludos
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 12:49
Uhm, don Pedro, encuentro desafortunada y machista la alusión al presunto braguetazo de Letizia (con zeta) en su acceso a la condición de princesa de Asturias, una megaplastada respeto a la cual no le arriendo las ganancias. Con todo, la demanda de Telma abre un interesantísimo debate. Es claro que la boda de Letizia convirtió a las hermanas Ortiz Rocasolano, con su beneplácito o muy a su pesar, en pasto de consumo mediático. La familia lo habrá vivido como una tragedia añadida cuando todo el país depositó sus ojos sobre el suicidio de Erika y algún periodista sin escrúpulos se empeñó más de la cuenta en destripar los vericuetos emocionales que llevaron a la joven a tomar tan dramátia determinación. Ahora, es entendible la pretensión de Telma de que la dejen en paz. No me gusta el resultado de ese proceso judicial. Al amparo de la Constitución es claro que es totalmente inviable el establecimiento de una censura previa, pero tal vez la juez debería haber realizado algún gesto para disuadir a los medios rosa del acoso al que se somete a determinadas personas, públicas o no. Entre otros, no endosar a la pobre Telma el paquetón de las costas, que convierte en un castigo de 40.000 su legítima pretensión a vivir sin tener todo el día una cámara vigilando el crecimiento de su tripa de gestante.
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 13:12
Estimada Georgina. Reconozca usted que fue una ironía (nunca machista) lo del braguetazo de Letizia con zeta (que sepa que es el único Leticia de este país que se escribe Letizia. Cosas de la realeza, supongo). Ya en el comentario pido perdón por utilizar esa definición, que en ningún caso se puede considerar machista, pues a pesar de que se utiliza normalmente para calificar las bodas de conveniencia tanto de un hombre como de una mujer, la RAE define braguetazo de la siguiente manera: “Casarse por interés un hombre con una mujer rica”. ¿Machismo? En todo caso feminismo. En cuanto al resto del comentario, lo suscribo íntegramente. Es un debate muy abierto. Muchas gracias.
PD: Sea un poco flexible con las ironías, por favor, que la información de tribunales es bastante aburrida.
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 13:29
Ejem, no discutiré su identificación de braguetazo y feminismo, que sugieren un buen potaje conceptual al respecto. Si quiere, otro día abra otro debate ad hoc y pontifico a mis anchas sobre el particular.
En todo caso, como veo que se eriza todo, le felicito por plantear como debate ese choque de trenes entre derecho a propia imagen y libertad de información, aunque discrepe también con su idea de que la información de tribunales es aburrida. ¡Don Pedro, no devalúe el caballo, que después cuesta venderlo…!
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 16:16
Inigualable bloguera Georgina, lleva usted sólo dos comentarios en este blog y ya me considero fan suyo, con lo que espero grandes e interesantes debates contando con su opinión. No devalúo el caballo de la información de tribunales, ni mucho menos, pero estará conmigo en que no es tan divertida como, por ejemplo, hablar de las andanzas de ’sir Pau de Bergerac’ o ‘José Manuel y los tres mosqueperros’.
Admítame dos sugerencias: Anímese a quedarse en este blog y, si lo considera a bien, lea ‘La Elegancia del Erizo’, de una escritora francesa llamada Muriel Barbery. Muchas gracias.
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 17:37
Uhf, esta humilde maruja ilustrada le agradece la recomendación. Volveré al blog en los ratos libres que me deje mi Felipe (comparto con Letizia el nombre del maromo) que, aunque visitante asiduo de Granadera (por ganarse los garbanzos, no por chorizo), también lee sus secretos de sumario, me da que por ver si aparece retratado alguno/a de los causantes de su contumaz dispepsia (indigestión y acidez de estómago, para los no iniciados).
Sábado,17 de Mayo, 2008 - 21:26
Pues yo creo que no hay derecho a que a esta pobre mujer la están acosando cada vez que pone un pie en la calle. La que se casó con el príncipe fue su hermana, no ella, que era cooperante en Sudamérica. Pienso además que hay que poner freno a la prensa del corazón, es insufrible el tipo de periodismo que hacen. Aunque ya sé que al final todo el mundo ve los programas. Hace falta un gran debate al respecto y que se condenen a alguno de estos instigadores, para que vean que no todo el monte es orégano. Buenas tardes
Domingo,18 de Mayo, 2008 - 15:12
independientemente de si fue adecuado o no el procedimiento utilizado,es necesario que se regule (o autoregulen) adecuadamente el conflicto entre libertad de información y la vida privada de las personas con proyección pública.a mi juicio, los hechos que no tengan trascendencia pública no debería ser objeto de información si no media consentimiento del afectado,por que de no ser así se confundiría , como en la actualidad, los planos, y lleva a que aspectos de la vida privada de una persona pública tengan repercusión en su lado público. por ej. hay gente que no lee libros de un gran escritor porque rechaza comportamientos que se han airado de su vida privada.
Domingo,18 de Mayo, 2008 - 17:34
Totalmente de acuerdo con Nekan. En realidad, el conflicto de intereses que se da entre libertad de información y la vida privada existe, sólo que, como todas las leyes, es interpretable. Dependerá del cristal con que se mire, pero ejemplos hay para todos los gustos.
Miércoles,26 de Agosto, 2009 - 18:02
He conocido personalmente a Telma, y en los pocos minutos que he estado con ella, me ha parecido una mujer sensible, madraza, cariñosa, simpática, accesible y muchos adjetivos más. Me gustaría ponerme en contacto con ella y que me contara muchas más cosas de su tierra, de su trabajo, de su hija, y si pudiera ser, invitarla a pasar unos días en mi casa para comprobar lo inteligente que me pareció a primera vista.