La lista no está cerrada
Domingo, 29 de Junio, 2008
No existe como tal en el Código Penal pero es utilizada para clasificar delitos como el cohecho, la malversación de caudales públicos, la prevaricación o el tráfico de influencias. Los políticos odian esta palabra: corrupción. Unos, porque ya han sido asociados a ella; otros, porque lo serán en breve.

